INTENCIONES DE ORACIÓN PARA LAS CAPILLAS DE ADORACIÓN CONTINUADA DE LA EUCARISTÍA 2021 Imprimir E-mail

Queridos hermanos:

             Deseo hacerles llegar una “intención de oración” para cada mes del próximo año 2021 para que así podamos unirnos en una súplica común y confiada en el contexto del Año Vocacional Arquidiocesano que he convocado y la invitación que nos hace el Papa Francisco a celebrar los 150 años del Patrocinio de San José de la Iglesia Universal.

              Las intenciones son las siguientes:

Enero. La vocación cristiana.
Para que todos los cristianos redescubramos que nuestra vida es un llamado a vivir como hijos amados de Dios y busquemos y cumplamos su voluntad en nuestra vida.

Febrero. La familia, lugar para discernir y acompañar la vocación de los hijos.
Para que en nuestras familias los padres trasmitan a sus hijos el arte de escuchar tu Palabra y los acompañen para responder con generosidad.

Marzo. La vocación de ser varón, a la luz de San José.
Para que los varones, inspirados en la obediencia y mansedumbre de San José, vivan el llamado que Dios les hace a ser signo de su amor renunciando al egoísmo y a la violencia.

Abril. La vocación de ser mujer, a la luz de María.
Para que las mujeres, contemplando a María Santísima, den testimonio del amor fuerte y misericordioso de Dios e iluminen el mundo con los dones que Él les ha dado.

Mayo. Discernimiento vocacional como camino esencial en los jóvenes.
Para que todos los jóvenes se animen a discernir la voluntad de Dios en sus vidas, y decidan abrazarla con humildad y confianza.

Junio. Las vocaciones de especial consagración: religiosos, vírgenes consagradas, y consagrados en los distintos carismas.
Para que los llamados a una vida de especial consagración puedan testimoniar la fidelidad y caridad que Dios tiene hacia todos los hombres.

Julio. La vocación laical de compromiso social.
Para que los laicos vivan su vocación específica, comprometiéndose y trasformando la sociedad con la luz del Evangelio.

Agosto. La vocación a la vida matrimonial como signo de amor y fidelidad.
Para que los llamados al matrimonio, puedan vivirlo con alegre entrega y fidelidad, siendo signo del amor que Cristo tiene por su Iglesia.

Septiembre. La vocación a la vida diaconal y sacerdotal.
Para que los diáconos y sacerdotes, llamados a ser imágenes de Jesucristo Siervo y Pastor, se entreguen cada día con mayor amor al servicio de Dios y de su Pueblo.

Octubre. La vocación misionera.
Para que los llamados a ser misioneros lejos de su tierra, respondan confiando en la fuerza del Espíritu Santo, y con su ejemplo alienten a todos sus hermanos a dar la vida por la evangelización.

Noviembre. Vocación monástica, alegre y simple, en oración y entrega diaria.
Para que los mojes y monjas vivan con fortaleza y alegría su vocación y su testimonio ayude a sus hermanos a buscar en todo momento el Rostro de Dios.

Diciembre. Vocación a la santidad para todos.
Para que descubramos que todos somos llamados a la santidad, y la vivamos con paciencia, aguante, mansedumbre, alegría, sentido del humor, audacia y fervor.


            Con todo mi afecto.

+SERGIO ALFREDO FENOY
Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz


Santa Fe de la Vera Cruz, 22 de diciembre de 2020
Año Vocacional Arquidiocesano